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HISTORIA SANABRESA

Hace 100.000 años, durante la glaciación del Würm, la última de las glaciaciones del cuaternario, y por un periodo de 90.000 años, se instaló sobre estas montañas una gran masa de hielo, un glaciar de meseta.

Este glaciar, que cubría todo el altiplano con un espeso manto de hielo, se derramaba por todos los valles que descienden desde el macizo, formando largas y potentes lenguas glaciares. Ríos de hielo que sobreexcavaron estos valles transformándolos en anchos y profundos cañones tallados en la dura roca plutónica. Es precisamente la dureza de la roca que forma el macizo, lo que nos permite hoy seguir contemplando esta espléndida morfología que, en otro caso y como ha ocurrido en el resto de los sistemas montañosos de la península, se hubiera visto alterada por la acción de los agentes erosivos posteriores.

Por el valle del Tera se encajaba, entonces, la principal lengua glaciar. Esta lengua descendía desde el circo de Trevinca y la Survia, incrementando su espesor conforme se le iba agregando el hielo procedente de los pequeños circos y valles laterales, alguno de ellos tan hermoso como el circo de la laguna de Lacillo, al pie del Moncalvo. Al llegar a lo que hoy es Ribadelago, esta lengua glaciar tenía ya casi 15 Km de largo y un espesor de más de 300 m.. Aquí, el glaciar del Tera recibía el aporte de las lenguas del Cárdena y del Segundera, incrementando aún más su potencia erosiva y excavando la cubeta que hoy alberga al Lago de Sanabria.

Además de su acción erosiva, los glaciares realizan también una notable labor de transporte de los materiales que recogen a lo largo de su cuenca receptora y que son englobados en la masa de hielo o transportados sobre su superficie. Aguas abajo del Lago, la lengua glaciar se deshacía y se desplomaba, depositando allí durante milenios y en sucesivos arcos morrénicos concéntricos, ingentes cantidades de sedimentos de los más diversos tamaños; desde tierra y polvo, hasta los grandes bloques de granito que pueden verse diseminados en las laderas y entre los bosques de robles.

Hace 12.000 años, y parece que con relativa rapidez, la glaciación terminó y la lengua glaciar se retiró dejando al descubierto amplios y profundos cañones, valles colgados, rocas aborregadas, estrías glaciares, morrenas y el elemento más característico del Parque Natural y de toda la comarca: el Lago de Sanabria, el mayor lago de la península y el único de origen glaciar que podemos admirar sin salir de nuestro país.

Pero la glaciación del Würm, no modificó únicamente los valles de Sanabria; en el altiplano de la Sierra el manto de hielo, al desplazarse, excavó también innumerables cubetas de dimensiones mucho menores que la del lago. Algunas, a lo largo de los milenios transcurridos, se han ido rellenando de sedimentos y de un musgo llamado Sphagnum, dando lugar a unas interesantes formaciones vegetales, las turberas; masas de musgos que pueden alcanzar varios metros de espesor y que conservan, capa por capa, el registro fósil de la historia climática y botánica de la tierra. Estas masas de musgos retienen el agua como esponjas y la van cediendo poco a poco a lo largo del verano contribuyendo, de forma notable, al mantenimiento del escaso caudal de los arroyos durante el largo periodo de estiaje. Por ello, además de su indudable interés botánico y paleoclimático, las turberas tienen, también, una valiosa función reguladora de los equilibrios hídricos en una región donde la poca permeabilidad de la roca hace que el agua subterránea sea relativamente escasa. Pero no todas las cubetas se han rellenado; diseminadas por la sierra, más de 20 lagunas de aguas transparentes nos sorprenden en pequeñas hondonadas y componen, después del Pirineo, el conjunto lagunar más importante de la Península Ibérica. Todo este conjunto geomorfológico, además de configurar un esplendido paisaje, es un libro vivo donde poder estudiar, sin salir de nuestro país, un fenómeno que, como el del glaciarismo, nos queda muy lejos en el tiempo o en la distancia.


LA FLORA SANABRESA

En Sanabria conviven más de 1.500 especies vegetales, lo que representa una notable riqueza florística. Esta gran diversidad botánica es, en buena parte, consecuencia de su situación geográfica. Las montañas de Sanabria constituyen el límite entre el clima Atlántico y el clima Mediterráneo. Debido a ello, las diferentes orientaciones de sus laderas, sus valles y sus cimas van a determinar la influencia predominante de uno de estos dos ambientes. Las laderas orientadas al Norte y al Oeste serán de predominio Atlántico, mientras que aquellas de exposición Sur y Este tendrán características mucho más mediterráneas. Por otra parte, las condiciones extremas en que se desarrolla la vegetación de las cumbres más altas solo van a permitir la existencia de una flora rara y muy adaptada que, en el caso de algunas especies como el Ranunculus parnassifolius ssp. cabrerensis o la Armeria bigerrensis, son verdaderas reliquias vivas de la época de las glaciaciones que han sobrevivido y evolucionado aisladas en estas cumbres desde hace más de 10.000 años.

El agua es otro factor de diversidad; la abundancia de arroyos, manantiales, lagunas, turberas y zonas encharcadas permiten la existencia de una flora acuática característica de estas aguas limpias, ácidas y escasamente mineralizadas.

Entre estos ambientes húmedos destacan por su rareza a latitudes tan bajas las turberas; estas formaciones, constituidas por masas compactas de diferentes especies del musgo Sphagnum y que pueden alcanzar varios metros de espesor, no tienen parangón en ningún lugar de la península. Las turberas tienen una flora característica, son el hábitat preferido de una pequeña planta carnívora: La Drosera (atrapamoscas), y de algunas especies de Sphagnum de distribución muy limitada e incluso única en la península.

En Sanabria, el bosque dominante es, sin duda, el robledal formado por pies relativamente jóvenes de Quercus pyrenaica, árbol que aquí raramente sobrepasa los 1.500 m. de altitud, bien adaptado a los fríos del invierno y al prolongado estiaje. Este árbol, que en la comarca recibe el nombre de "carballo," ha sido desde antiguo parte importante de la economía doméstica sanabresa al proveer a sus habitantes de estructuras para las casas y de leña para sus hogares. En las vaguadas frías y húmedas el roble es sustituido por hermosos abedules salpicados con serbales y acebos.

También existen en la comarca rodales de tejos centenarios, verdaderos supervivientes de ese mal endémico que son los incendios, enebros que se agarran a las rocas desnudas de los cañones glaciares y, plantados por el hombre y cercanos a sus casas, nogales y castaños, algunos de ellos de gran porte.


LA FAUNA SANABRESA

También la fauna se aprovecha de esta gran variedad de ambientes para diversificarse.

Existen dentro del Parque Natural más de 190 especies de vertebrados. De ellas, 7 especies de peces encuentran su hábitat en el lago, las lagunas y las aguas cristalinas de los ríos y arroyos. Merece especial mención la Trucha (Salmo trutta), apreciada presa para la pesca deportiva y exquisita a la hora de degustarla. En el Lago, la trucha puede alcanzar dimensiones considerables y su carne adquiere un tono rosado que recuerda a la del salmón.

Sobrevuelan estas montañas 17 especies de rapaces diurnas, algunas tan raras como el Aguila real (Aquila chrysaetos), el Halcón abejero (Pernis apivorus), especialista en el consumo de abejas, y el Halcón peregrino (Falco peregrinus). En los lugares apartados de la sierra puede verse también al Búho real (Bubo bubo), rapaz de costumbres nocturnas. De menor tamaño, pero no por ello menos importantes, 125 especies de pájaros alegran el bosque y la sierra con sus trinos y contribuyen a mantener a raya las poblaciones de insectos. Algunos hallan en estos montes su zona de distribución más meridional; se encuentra en los pastos de altura el Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), el Escribano cerillo (Emberiza citrinella), la Perdíz pardilla (Perdix perdix hispaniensis), el Pechiazul (Lusciniasvecica) y más abajo, entre los bosques de roble, pueden verse el Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), el Petirrojo, el Arrendajo, la Abubilla, etc...

Los reptiles cuentan en Sanabria con 10 especies, entre ellas dos especies de víbora. Estos animales, tan poco apreciados, juegan, sin embargo, un papel importante en el equilibrio natural al alimentarse, preferentemente, de pequeños mamíferos como el ratón y el topo que, sin predadores, pueden llegar a convertirse en verdaderas plagas.

En las zonas húmedas, en las lagunas, las fuentes y cerca de las corrientes de agua encuentran su hábitat 10 especies de anfibios entre Ranas, Tritones y Salamandras.

Entre las 41 especies de mamíferos presentes en la comarca, se encuentra el desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), escurridizo mamífero acuático de costumbres nocturnas, varios mustélidos como la nutria, la marta, el armiño, la garduña y el tejón. Y entre los mamíferos de más talla, el corzo, el jabalí, el gato montés y un animal emblemático, el lobo, protagonista habitual de los cuentos y las leyendas de Sanabria y que sin embargo cada vez es menos frecuente. Esperemos no encontrarlo pronto entre las bajas de este tesoro faunístico, haciendo compañía a las especies que han desaparecido de Sanabria en el presente siglo, como el oso, el ciervo y el urogallo.


ACTIVIDADES PROPUESTAS POR "COMPLEJO HOTELERO LA MAJADA"

Los amantes de la pesca encontrarán en los alrededores del lago infinidad de cotos donde capturar truchas de más de 8 Kg. La belleza del paisaje invita a una extrema relajación del pescador.

Las rutas en bicicleta de montaña nos garantizan pasar ratos inolvidables a la vez que conocemos lugares de ensueño. Hay rutas para todos los publicos, el caso es disfrutar de Sanabria.

Si te apetece pasear por el entorno paradisiaco de Lago de Sanabria también puedes hacerlo montado a lomos de un caballo. Tu y los tuyos pasareis un rato muy muy divertido.

Sanabria está llena de preciosas rutas donde admirar parajes de verdadero ensueño. Los amantes del senderismo encontrarán en Sanabria una paz absoluta en su caminar.

RUTAS RECOMENDADAS POR "COMPLEJO HOTELERO LA MAJADA"

SENDA DE LOS MONTES
Distancia: 3 Km. Dificultad: Baja. Desnivel: 250 m. Ruta: Senda.

Partiremos de Ribadelago Viejo, el camino saldrá del final del pueblo y en dirección al Lago de Sanabria donde encontraremos un cruce con dos sendas, cogeremos la de la izquierda, la cual nos conducirá a un viejo edificio que en su dia fue una piscifactoría; a partir de aquí cruzaremos un puente y ascenderemos por un bosque de robles y avellanos. Cuando vayamos por la mitad del recorrido encontraremos restos de un castro celta. Después observaremos posiblemente las mejores vistas del Lago y a partir de aquí el camino se hace un poco más dificil de seguir por las rocas, pero nosotros continuaremos en línea recta hasta que veamos el camino de nuevo que nos lleva hasta San Martín de Castañeda. Continuaremos por el camino y después de pasar por debajo de un puente nos encontraremos con la carretera que nos conducirá a San Martín.

CASCADAS DE SOTILLO
Distancia: 6 Km. Dificultad: Media. Desnivel: 400 m. Ruta: Senda.

Es una de las rutas más bonitas del Parque Natural y posiblemente una de las más conocidas. Partiremos de El Puente de Sanabria con dirección a Sotillo donde dejaremos aparcado el coche, cerca del puente sobre el Rio Truchas, donde empieza el camino hacia las cascadas. Cogeremos el camino empedrado y a veces con agua que nos llevará a las cascadas, esta senda sale a mano izquierda y está marcada por valizas de color marrón que nos llevará sin problemas de pérdida hasta llegar a las cascadas de Sotillo. Duante la ascensión, algunas veces dura y algo dificultosa por las piedras podremos admirar bosques auténticamente vírgenes de especies como acebos, robles, castaños y avellanos. También podremos encontrar multitud de aves e incluso algún corzo y alguna huella de jabalí. Recomendamos cuidado en algunos puntos del camino muy erosionados donde es posible resbalar. Antes de poder divisar las cascadas, oiremos el caer de las aguas sobre el Rio Truchas. Al llegar a las cascadas tendremos que tener cuidado con la fuerte pendiente que nos llevará al rio. El agua de las cascadas de Sotillo proviene de la Laguna de Sotillo que se encuentra a 1.600 m. El camino de vuelta, lo hacemos ya en las cascadas bajando hacia la derecha, con mucho cuidado y despacio, donde empezaremos a apreciar los mojones pintados para continuar hasta Sotillo de Sanabria.

PEÑA TREVINCA
Distancia: 13 Km. Dificultad: Alta. Desnivel: 550 m. Ruta: No existe.


Es el pico más alto de Zamora con 2.127 m.; la dificultad y dureza de esta ruta es muy grande. Comenzaremos en la Laguna de los Peces con dirección al Embalse de Vega de Conde; tendremos que cruzar los prados de la izquierda de la laguna, junto al refugio de pastores, cruzaremos el arroyo y cogeremos el camino que nos llevará primero al Collado de la Ventosa (1.830 m.), un ascenso duro pero corto, seguiremos en línea recta y empezará el descenso hacia el Emblase de Vega de Conde. Atravesaremos el rio por el dique de contención y encontraremos un refugio de montaña y otras edificaciones. Emprenderemos el camino por la pista forestal que va paralelo al rio, tras andar unos 4 Km. el rio tuerce a la derecha, y deberemos continuar en línea recta para empezar a subir por la parte Sur de Peña Trevinca. Iremos de Sur a Este para hacer más fácil la subida excepto en el último tramo que será mucho más cómodo por la parte Noroeste. Una vez en la cima veremos los Ancares Gallegos, el Monte del Teleno, la Sierra del Eje en la provincia de Orense y los valles del rio Tera y Jares.